La primera semana de abril de 2005, el equipo español comenzaba sus
entrenamientos con el ESP-51, uno de los tres barcos junto con todo su
Real Federación Española de Vela
Club desafiante
material técnico, comprados al equipo estadounidense One World
Challenge, que había competido en la anterior edición de la Copa
América en Nueva Zelanda.
Actualmente, el ESP-51 se destina a fines de
promoción y marketing por clubes náuticos, salones y exposiciones.
Un mes después, concretamente el 3 de mayo, llegaba a las
instalaciones del Desafío Español 2007 situadas en la dársena interior del
Puerto de Valencia, el ESP-65 y una semana más tarde lo haría el ESP-
67. Estos barcos habían sido modificados en los astilleros Barcos
Deportivos de Tarragona, para ser adaptados a la versión 5 del Protocolo
de la Copa América, ya que la competición obliga a los participantes a
cumplir unos parámetros comunes en la construcción de sus barcos.