...que te haga bien el cambio de ruedas!! Es gracioso pensar que Alonso, tras quedar tercero y no ganar su tercer mundial, celebrase con esa efusión desmedida el final de la carrera. Por fin se termina el suplicio, los dolores de cabeza, las polémicas, los malos rollos, por fin se acaba McLaren y, lo mejor de todo, sin Hamilton como campeón y con el asturiano demostrando que no se achanta ante nada.
Era imposible y nos hizo creer en las meigas por unas vueltas. Rozaba el título con los dedos, lo tuvo en el bolsillo pero, si somos sinceros, y creo que todos pensaran como yo, este mundial era para Ferrari. Ahora, a escuchar ofertas. ¿Volveremos a cambiar el blanco por el azul de Renault? Déjate querer, Alonso, déjate querer...