6 de Marzo de 2007
El Inter de Milán salió de la Liga de Campeones con bronca cuando el árbitro del partido contra el Valencia, Wolfgang Stark, pitó el final del encuentro, momento en el que Marchena y Burdisso se enzarzaron en un conato de pelea en el centro del campo.
Tanto jugadores como integrantes de los dos banquillos saltaron al terreno de juego para detener la pelea. David Navarro, por parte del Valencia, y Javier Zanetti y Toldo tuvieron un comportamiento bochornoso al perseguir al utillero del Valencia por todo el campo. Las sanciones no se hicieron esperar y merecidas fueron.