Sitúense, el pasado Eurobasket disputado en nuestro país,
partido Serbia-Grecia, los serbios pierden el partido y con él, las posibilidades de continuar en el Torneo. De repente, aparece en escena Jarko Milicic y, ni corto ni perezoso, se ceba con el trío arbitral. Pero no crean que fue un simple insulto acordándose de la madre de los pobres árbitros, no...
Sus declaraciones escatológicas, el recordatorio de las madres del trío arbitral, así como el de sus hijas y varias partes de su cuerpo, fueron la retaíla de burradas que el serbio soltó por su boquita. Un jugador de la NBA que aún no sabemos cómo ha llegado hasta allí, ya que, además de que tiene la lengua muy larga, debemos reconocer que es un poquito torpe. Hay que saber comportarse...