Parece ser que al entrenador del Barcelona se le olvidó aquello que el código ético de los fútbolistas establece cuando se trata de problemas dentro del vestuario. Tras el partido contra el Racing el holandés no supo callarse en la rueda de prensa donde, a la pregunta de por qué no había sacado a Samuel Eto'o, contestó; ''Eto'o no ha salido porque no ha querido jugar''.
Ahí, haciendo amigos, como siempre... No era de extrañar que estas declaraciones explosivas del entrenador culé diesen la vuelta al mundo en un par de segundos. La bronca entre jugador y entrenador estaba servida, y no en bandeja de plata precisamente... Es mejor no airear los problemas y arreglarlos en casa...