Las últimas declaraciones de Fernando Alonso no pueden ser más claras. Es cierto que podría decirlo más alto pero, sintiéndolo mucho, no más claro. No tiene coche, y eso, mal que nos pese, es lo que hay. No se queja el asturiano de sus ganas y de las fuerzas con las que afronta la gran cita del automovilismo, no. De lo que se queja es de que, al nuevo R28 le falta un 'pelín' para estar a la altura de la competición.
Queda mucho trabajo por hacer pero, mucho nos tememos que, aunque están haciendo todo lo posible, hacer un coche que 'moleste' a los Ferrari y los McLaren, va a ser una ardua tarea...