Quien le iba a decir al asturiano más internacional del planeta que, con el coche que tiene, iba a quedar cuerto en la primera cita de la Fórmula 1 de 2008. Si esto lo hace con un coche, para qué engañarnos, malo, qué no hará Alonso si le dan un coche como Dios manda y, por supuesto, un equipo en el que los malos rollos no sean el pan nuestro de cada día...
Eso sí, a pesar del cuarto puesto, Alonso lo tiene claro; 'nos queda mucho para estar a la altura de los demás'. No tiene coche y eso, en el mundo de la Fórmula 1, es más que un problema...