Así es, el Real Betis Balompié anunciaba ayer, mediante un comunicado oficial que no designará ningún estadio que no sea el Sánchez Pizjuán, para su partido de la jornada 30 que le enfrentará al Barcelona. De este modo, el equipo andaluz dejó en manos de la Federación Española de Fútbol la decisión del campo y el estadio en el que deberán jugar, con motivo de la sanción que se les impuso de dos partidos en el destierro, tras la agresión de un aficionado al portero Armando.
Desde el Club se defendía alegando que es imposible, en 72 horas, canjear las 40.000 entradas vendidas y cambiar la localización de un partido de estas características. La RFEF ha contestado y ha propuesto La Cartuja o el Vicente Calderón. Veremos en qué acaba la cosa...