No hay deportista más laureado que el suizo Roger Federer. No lo decimos porque haya ganado todos los torneos habidos y por haber, tampoco porque sea el número uno desde tiempo indefinido, y, mucho menos porque sea uno de los tenistas más ricos del mundo y más queridos por los aficionados de este deporte. Lo decimos porque, por cuarta vez consecutiva, el suizo fue premiado con el Laureus al mejor deportista del año. Así es él, suma y sigue...
Tras recoger el premio aseguró que pretende jugar al tenis, por lo menos, hasta los 35 años. Teniendo en cuenta que ahora tiene 26 primaveras recién cumplidas, nos esperan, por lo menos, nueve añitos de verle en las pistas de tenis rompiendo récords. Ahí es nada...