El tenista de Jávea, Juan Carlos Ferrero, no quiere dejar pasar el buen fin de temporada que realizó en la pasada campaña de tenis y, con mucho esfuerzo, está intentando volver a ser aquel que, en su día, se colocó en el puesto número uno de la clasificación de la ATP. Una prueba de ello es su pase a la tercera ronda del torneo neozelandés de Auckland.
Para ello tuvo que mandar a casa a otro de los miembros de la armada española pero, a pesar de ello, pudo demostrar que, aunque no está al cien por cien, no quiere darles la razón a aquellos que daban su carrera por acabada. Por su parte, David Ferrer, la nueva apuesta del tenis español, también pasó a tercera ronda, una muestra de las ganas que tiene este chabal de hacer cosas grandes.