Lo prometido es deuda. Eso es algo que sabe muy bien Pau Gasol. Hace apenas unos días que se lesionó produciéndose un esguince en su pie derecho que, como es lógico, le mantiene alejado de las canchas desde entonces. El de Sant Boi prometió trabajar para recuperarse en el menor tiempo posible y, de momento, ya ha dejado las muletas, con lo que parece que va a cumplir los plazos.
Desde que se lesionó los Lakers no han levantado cabeza y han perdido partidos y, lo que es más importante, el primer puesto de la Conferencia Oeste. En los Ángeles le esperan como agua de mayo...