Justin Gatlin, Campeón Olímpico y Bicampeón Mundial de los 100 metros lisos, ha recibido un gran regalo de Reyes. El que fuera condenado a ocho años de inhabilitación, por dopaje con testosterona en 2006, ha visto reducida esta sanción a la mitad, es decir, cuatro añitos en el dique seco. La decisión ha sido tomada tras la apelación del velocista y aprobada por la Agencia Estadounidense Antidopaje (USADA).
A pesar de la alegría por la noticia, la familia Gatlin se pregunta por qué han tardado cinco largos meses en tomar una decisión que, al parecer, estaba clara desde el principio. En fin, que Gatlin lo tiene más fácil para pelear por su inocencia. Ha ganado la primera batalla pero, ¿ganará la guerra?