Noche de gran baloncesto el que han derrochado los Lakers frente a Sacramento Kings, la espinita clavada que tenía Pau Gasol, puesto que en su etapa en Memphis no consiguió ganarles en ninguna de las ocasiones en las que se enfrentó a los de Sacramento. Pero esta noche ha sido distinto, y es que la unión Kobe-Gasol, sigue dando alegrías por doquier.
Fue sufrida la victoria pero, lo mejor, fueron los momentos y las jugadas que, tanto Kobe como Gasol, se sacaron de la manga (y eso que no llevan) para doblegar por 105-117 a los Kings. Las genialidades del pívot fueron tales que, en el último cuarto, nadie pudo parar a Kobe. De genio en genio...