No se pudo evitar. Los médicos que operaron al esquiador austriaco Matthias Lanzinger, no pudieron evitar la amputación de la pierna que se fracturó el pasado domingo tras una caída en el Supergigante de la Copa del Mundo de Kvitfjell (Noruega). Tras la caída y el posterior traslado al hospital, se intentó, por todos los medios, restablecer la circulación sanguínea de su pierna pero, al no conseguirlo, los médicos que atendieron a Lanzinger decidieron que la única opción para no poner en peligro su vida era la amputación.
A pesar de la catástrofe que para un esquiador de élite supone la amputación de una de sus piernas, Lanzinger puede dar gracias porque, gracias a ello, seguirá vivo. Ahora, se encuentra en estado grave pero estable, por suerte...