Para que luego digan que los canguros son unos aburridos. Que se lo pregunten a los que tuvieron la suerte de darse una vuelta por el trazado australiano y, sobre todo, a los que disfrutaron como locos de la presencia de tanta belleza y sensualidad en el circuito. Se salían de la bolsa...
¡No te cortes!...: