De casta le viene al galgo y Piquet puede presumir de ello. Muchos de ustedes ya sabrán que este joven piloto es el hijo de otro grande de la Fórmula 1, Nelson Piquet, tricampeón del mundo en este deporte, en los años 80. Con un padre así, no nos extraña que Nelsinho naciese, en vez de, con el típico pan bajo el brazo, agarrado al volante de un kart, vehículo que empezó a pilotar cuando aún era muy pequeño.
Esperemos que haya aprendido todo de su padre. Bueno, todo, todo... no podemos olvidar la fama de bocazas que se ganó su padre, por poner ''a caldo'' a sus rivales y compañeros en los medios de comunicación. Todo se pega menos la hermosura...