Quizás sean incalculables las enormes pérdidas que se han producido en los equipos y en los organizadores, tras la suspensión del Rally Dakar de este año, después de que se recibieran amenazas terroristas. Pero, lo que es cierto es que, sin lugar a dudas, muchos de los equipos que habían iniciado esta aventura con todas sus ganas, tendrán una cuesta empinada por delante para recuperar lo perdido.
Ese es el caso de Pedro y sus quince compañeros que, llenos de ilusión, formaron el equipo de Parapléjicos de Toledo y, con sus ahorros, juntaron todo lo necesario para lanzarse a la aventura del Desierto. Ahora sus bolsillos están vacíos y su ánimo consumido. Un duro golpe para los que, como este equipo, apostaron todo a un único objetivo...