Se veía venir, aunque con Messi y Cristiano Ronaldo como rivales,
Kaká no lo tenía nada fácil. Al final se impuso con 444 puntos y los votos de 96 periodistas. Sin duda, este joven de 25 años, tiene una carrera por delante de lo más laureada. Tras recibir el galardón, el astro brasileño lo agradeció a aquellos que le habían votado, a su familia y, como no, en una persona de creencias religiosas tan arraigadas como él, no faltó el agradecimiento a Dios, como uno de los artífices del momento dulce que está viviendo.
Ante lo que pudiese pasar tras conocerse el nombre del ganador,
el Milán, equipo al que pertenece Kaká se encargó de reiterar, de nuevo, que éste es intransferible... Tendrán que explicárselo bien a Ramón Calderón porque parece, después de tantas negativas, que aún no lo ha entendido del todo...