Sebastian Loeb ya se ha convertido en el piloto de rallies más laureado de la historia. El joven piloto de 33 años, ganaba este fin de semana su cuarto mundial, a bordo de su coche del equipo Citröen, con el que está consiguiendo todo lo que es. Si el próximo año consiguiese alzarse con su quinto título, pasaría a ser el mejor piloro de la historia. Aún tiene cuerda para rato...
Sus rivales no tuvieron más que felicitar al campeón que, por cuarto año consecutivo, les hizo tragar la arena de la carretera, concluyendo tercero en una carrera en la que solamente necesitaba un quinto puesto. Pero la sed de triunfos del francés no acaba aquí.
¿Volveremos a hablar de él el año que viene? Estamos seguros de que así será...