No está nada claro el futuro del astro brasileño, Ronaldo. El que fuera la estrella del balón de fútbol y, del fútbol en general, tiene su futuro sobre un hilo de seda. Así lo da a entender la situación de desconcierto que se está viviendo en el Milán. Un Milán en el que un día el vicepresidente afirma que está negociando su traspaso al Flamengo y, al día siguiente, lo desmienten en un comunicado.
Aquí hay gato encerrado, seguro. Y lo más gracioso es que Ronaldo ha declarado que le encantaría jugar en el equipo de su país, algo que ha deseado desde siempre. Esta cantinela nos suena...