Gasol sabía que era su día y que tenía que dar el campanazo en el partido contra los Nets. Tanto lo dió, tanto peleó, que llegó a taparle los ojos a sus rivales para que no se asustaran al ver a la torre catalana ante sus caras y, para más inri, con la camiseta violácea de los Lakers.
Ha llegado el momento de convertirse en; El Señor de los ''Anillos''...