El 2004 fue el año en el que esta ''sirena'' consiguió la gloria. Partía como una desconocida y llegó a Madrid, a los Europeos, para llevarse colgadas de su cuello tres medallas de oro, ni más ni menos. 400 m. libres, 100 m. espalda y relevos 4x100 m. libres, no se le resistieron a la francesa que, con tan sólo 18 primaveras, fue la sensación de la piscina de Madrid.
En un principio pudo parecer que se trataba de la suerte del principiante y que, para nada, iba a durar esta racha que la había catapultado a los primeros puestos. Sin embargo, meses después, en las Olimpiadas de Sidney, consiguió la medalla de oro en los 400 m. libres, además de varios bronces y platas. Francia volvía a tener una heroína, tras 52 años sin conseguir el oro en la piscina.