A finales de 2006, tras realizar la mejor temporada de su carrera, Rienda se lesionó de gravedad en los entrenamientos que estaba realizando en Estados Unidos. Una lesión en su pierna derecha que quedó, practicamente destrozada, la obligó a retirarse en lo que hubiese sido su asalto al número uno del mundo.
La subcampeona se despidió de la temporada 2007, sin ponerse fechas, ni límites. Una ardua recuperación que, por suerte, se acabó hace poco tras el anuncio de Rienda de que su rodilla había vuelto a responder y que, a pesar de sus pretensiones iniciales, la fecha de su vuelta dependería de la recuperación total de su estado físico.