Los fotógrafos, que saben muy bien quién vende y quién no, han hecho un seguimiento especial a la checa durante sus torneos. Sus victorias, o derrotas, siempre van acompañadas de la posterior sesión de fotos a la que la checa responde luciendo la mejor de sus sonrisas y presumiendo de melena rubia. Ella que puede...
Uno de sus días de gloria fue su estreno en el Roland Garro de 2006, sin duda, su lanzamiento como tenista y su despegue en esto del protagonismo entre las más bellas...