Con ese plante y ese idilio con los objetivos fotográficos, no era de extrañar que Rafa se convirtiese, como otros muchos jugadores de fútbol, y deportistas, en la imagen vivible de una gran marca de refrescos. No pudo ser Coca-Cola pero, se conformó con bailar con ''la menos guapa'', por decirlo de algún modo. Pepsi le convirtió en modelo de su refresco de cola. Quizás fuese este su secreto mejor guardado...
Y es que su pasión oculta y su verdadera idea era la de ser modelo publicitario. Al final consiguió un dos por uno. Y es que más vale pájaro en mano, que contratos publicitarios en el tintero...
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