... el Levante pierde la cabeza. La paciencia ha llegado al tope y parece que los jugadores han perdido las ganas de seguir perdiendo dinero, o no verlo. La nómina de Enero no ha sido satisfecha y ello, junto al impago de la paga extra de Navidad, ha hecho que el vestuario estalle. Tal es el caso que los levantinos se están planteando encerrarse en las instalaciones del estadio.
Un problema que arrastran desde el año pasado, cuando no se pagaron las fichas de aquellos que continuaron en el equipo. En fin que, como ya cantan en los entrenamientos; ''a este paso van a tener que dormir en el estadio''.