Valentino Rossi no va ha dejar que le roben el trono como le ocurrió el año pasado. Para ello el equipo Yamaha ha puesto las cartas sobre la mesa y, en lo boxes, una moto totalmente nueva y unos neumáticos desconocidos para el equipo, Brigestone ganó la partida a Michelín. Y es que tras los malos resultados del pasado año, el equipo de Il Doctore no ha querido arriesgarse y ha optado por dar un giro radical a las suelas de la moto.
Pensábamos que le iba a costar más adecuarse a las nuevas ruedas pero, tras lo visto ayer en Sepang, parece que Rossi no tiembla ni aunque le cambien el mono en medio de la carrera. Los mejores tiempos han vuelto a apellidar su nombre y, para más inri, Jorge Lorenzo le cubre las espaldas a poca distancia. Esto promete señores, que empieze ya...