La noticia de la muerte del seguidor de la Lazio no tardó en llegar al estadio en el que se debía disputar el encuentro, lo que provocó fuertes protestas contra las medidas de los carabinieri. Miles de aficionados realizaron actos de bandalismo y se dedicaron a destrozar el estadio en protesta por lo que ellos consideran el asesinato de un seguidor de forma desproporcionada y sin razón.
Varios de los partidos que se debían disputar ayer fueron suspendidos por la violencia que se estaba generando en la grada. De nuevo, el fútbol se teñía de sangre...