Nadie se lo esperaba y todos pensaban que Berto firmaría, como loco, la propuesta que le lanzaba el Atlético de Madrid. Lejos de ello se marchó de Mallorca en un avión hasta Burdeos, en Francia, para jugar con el equipo de la ciudad; el Girondins de Burdeos.
Tras dos años en el equipo francés, Riera se dio cuenta de que, si se quedaba allí, no avanzaría en su mejora como futbolista. La experiencia estuvo bien, ni más ni menos que 32 partidos jugados en la primera temporada y 21 en la segunda pero, algo le faltaba, y tras meditarlo y consultarlo con la almohada, decidió regresar a España.
La buena salud de la cantera española: