Es lo que tienen los deportes que, como todo en esta vida, es muy sencillo hacerse amigos, con la mala suerte de que nadie te garantiza que no tengas que darle una paliza en el resultado final de un partido para pasar a la siguiente ronda. Los españoles son una piña y así lo demuestran los gestos y las imágenes que podemos ver en cada uno de los torneos de la temporada.
Ferrer y Nadal no son una excepción a la regla. Amigos desde que coincidieron por primera vez en una convocatoria de la Copa Davis, comparten entrenamientos, emociones y momentos en los torneos. Se han visto las caras varias veces y siempre, hasta ahora, ha vencido el de Manacor. Pero Ferrer sabe que algún día será él quien le gane la partida...