David Villa sigue siendo una de las sensaciones de la Liga. El joven delantero nacido en un pequeño pueblo de Langreo, Tuilla, situado en la cuenca minera asturiana, consigue hacerse, en cada jornada, un hueco en todos titulares de la prensa deportiva gracias a su trabajo humilde y paciente, silencioso y constante. Y es que con esta actitud, presente a lo largo de toda su carrera deportiva, ha podido ir siempre un paso por delante del resto y le ha permitido avanzar con la misma potencia con la que perfora las redes rivales.
Desde que despuntara en su querido Sporting de Gijón y anotara veintitantos goles en sus dos temporadas en Primera con el Zaragoza han pasado varios años. Ahora, con otra camiseta blanca, la del Valencia, continúa centrando la atención de todo el mundo con su juego.
La buena salud de la cantera española: