Desde que llegó a Winged Foot se sintió llamado por la historia. En este mismo campo, Norman protagonizó una gesta al forzar el desempate del US Open de 1984 desde fuera del "green" del 18. "Recuerdo que tenía siete años y se me quedó marcada esa imagen, que luego he visto en vídeo cientos de veces", comentó ya con el trofeo en sus manos.
"Según me acercaba al final sabía que podía tener ese golpe de suerte que hiciera que se cumpliera mi sueño". Y sucedió por partida triple. Primero, porque él supo mantener la cabeza fría y aguantar con juego firme hasta el final. Y después, porque Montgomerie y Mickelson tiraron sus opciones por la borda al cometer sendos dobles "bogeys" en el último hoyo cuando ambos llegaban como líderes a la casa club.