Pese a su cara de niña, no deja de tener 22 añitos recién cumplidos, no podemos olvidar que estamos hablando de la mejor jugadora de Serbia. Tercera del mundo, comparte historias y biografía con otros dos tenistas profesionales: Ana Ivanovic y Novak Djokovic. Al igual que ellos salió de su país azotado por la constante guerra y tuvo que labrarse un futuro lejos de los suyos.
Por ello su lucha en la pista es constante e incansable. Un trabajo y una lucha que le permite soñar con llegar a ser, algún día, número uno del tenis femenino. Sólo le quedan dos rivales y mucho tenis por desplegar, tiempo al tiempo...