La carrera de Tyson por las cárceles estadounidenses dio comienzo muy temprano. Tan solo seis años después de proclamarse campeón, el rudo joven criado en las calles Brooklyn, , Indiana, por la que fue arrestado y juzgado a seis años de cárcel.
Este escándalo mermó la imagen del boxeador, arrebatándole el respeto de muchos de los que le habían alabado en su momento. Finalmente, la buena conducta mostrada en el penal llevo a que el juez revisase la sentencia y acortara la condena, dejándole en libertad tras tres años en prisión. Pero Tyson, lejos de acabar con sus vicios y problemas, los convirtió, poco a poco, en su día a día...