Después de tantas cosas buenas... algo malo tenía que tener el chico. Y es que sus rivales, y, para qué negarlo, con razón, especulan con la veracidad de las lesiones de nuestro personaje. No dudamos de que en algún momento no se haya lesionado o haya sufrido una sobrecarga muscular pero, lo que sí resulta extraño, es la facilidad con la que pasa del dolor más absoluto, al bienestar completo.
¿Verdad ó mentira? No lo sabemos, pero cada vez son más los jugadores que opinan que estas lesiones ''fingidas'' son meras pérdidas de tiempo y un modo de desconcertar al rival. Cada maestrillo tiene su librillo...