Aunque el resultado en la primera manga fue decepcionante, se mantuvieron las esperanzas para el deporte español en la segunda bajada. Rienda debía completar un gran descenso parameterse en la lucha por las medallas, aunque tenía a 16 esquiadoras con un mejor tiempo.
Su entrenador le pidió que echara el resto, ya que le daba igual quedar mal clasificada si era por arriesgar. Su objetivo en estos Juegos Olímpicos era lograr un metal, y para optar a ello debía correr muchos riesgos. Calidad tenía para optar a ello.