Dos partidos le bastaron para reclamar una atención que merecía desde hace tiempo. La exhibición con el Arsenal en el Bernabéu en el 2006 y su debut con la Selección Española han colocado a Cesc Fábregas en el disparadero. Su progresión ha sido espectacular y con estos golpes de efecto consiguió que su nombre esté en la lista de los jugadores más deseados. La rumorología oficial señala que el Real Madrid podría haber tomado buena nota y habla de un posible interés blanco por ficharle.
Sería el colmo para uno de los últimos niños prodigios de La Masía -junto a Messi- y para el emigrante más joven del fútbol español. Francesc Fábregas, o simplemente Fábregas, como le llaman en Inglaterra, ha crecido en silencio en las Islas y allí ya se ha hecho con un nombre respetado. Eso lo tienen muy claro Arsene Wenger y Luis Aragonés, dos entrenadores que no le quitan ojo y ante los que Cesc Fábregas parece empeñado en exhibirse. Ha 'nacido' una estrella.
La buena salud de la cantera española: