La grandísima temporada realizada en Getafe le valió una llamada de los directivos del Real Club Deportivo Mallorca para que volviese al equipo en el que, en años anteriores, se había criado como jugador y como el gran delantero que esta llamado a ser.
Era una oportunidad de oro, la que estaba esperando desde hacía tiempo y, con la certeza de haber hecho bien su trabajo, decidió dejar el sur de Madrid para coger un avión de ida a la isla balear. De momento todo marcha sobre ruedas. Golea, gana, y deslumbra a la afición, entrenadores y entendidos. Tanto que ha recibido un regalo de Navidad adelantado...
La buena salud de la cantera española: