La niña creció y poco a poco se convirtió en una de las grandes estrellas de este deporte. Lo cierto es que, además de su enorme belleza, junto a Ben a sabido desarrollar un patinaje cargado de emociones, gestos y, sobre todo, mucha pasión. Es realmente imposible entenderse con el griterío que, su sola presencia en los pabellones deportivos donde se realizan las competiciones, genera en el público.
No seremos nosotros quien miremos para atrás ante la evidencia de que la mayor parte de sus seguidores lo son porque estamos hablando de una de las deportistas más sexys del mundo. Ya lo saben... mueven más dos...