El Sevilla estuvo acompañado en Eindhoven por miles de seguidores, de los cuales muchos no tenían entrada. La afición hispalense quiso estar cerca de los suyos en todo momento, y tiñeron de rojo y blanco la ciudad holandesa.
En la imagen, un grupo de seguidoras sevillistas muestran sus bufandas minutos antes de comenzar la final.