Palop, sereno y cauto por fuera y eufórico en su interior durante toda la temporada, sabe que debe mucho de lo que es ahora al Sevilla. "Me alegra haber contribuido a que se hable mucho más de este club en todo el mundo. Al fin y al cabo, Juande y el Sevilla me han dado la posibilidad de triunfar", subraya Palop, agradecido a quienes confiaron en él.
Ciertamente, la carrera de Palop representa uno de esos ejemplos en los que el fútbol acaba por premiar la paciencia, la perseverancia, el trabajo en silencio, la capacidad para levantarse y seguir la lucha cuando uno se siente infravalorado, hundido y hasta humillado. Así se sentía en el Valencia, las antípodas de su estado de ánimo actual.
El mundo del fútbol celebró su llegada: