La primera parte del partido tuvo mucha emoción y alguna que otra ocasión clara, pero ningún equipo consiguió perforar la meta rival. Robben y Joe Cole llevaron el miedo a las gradas con dos buenos remates, pero por suerte para los culés los ingleses no marcaron.
En la segunda parte llegó el golazo de Ronaldinho, que casi aseguraba el pase del Barça. El gol del Chelsea al final del partido no sirvió para nada.