A Eto'o todavía le daría tiempo para recoger un rechace en el área getafense, fusilar a Luis García y dejar el tres a uno definitivo en el marcador. Nada de extrañar teniendo en cuenta el hambre de gol que partido tras partido exhibe el camerunés y que le ha llevado a los 101 goles en Primera.
Era el broche perfecto a una noche en la que todo salió a pedir de boca. Hubo remontada, hubo una felicitación masiva a Ronaldinho con motivo de su cumpleaños, se cantó el "campeones, campeones"... Nada enturbia el ambiente en Can Barça donde se respira felicidad y ya sólo se piensa en el alirón y la Champions, claro.