Como en la ida, como en los últimos dos años, el Barcelona ha saltado al césped del Camp Nou dispuesto a todo. Fruto de esta mayor ambición y amparados por su buen hacer futbolístico, los primeros minutos del clásico han sido un monólogo azulgrana y un calco de los compases iniciales del Benfica-Barça de esta semana.
En ambas ocasiones, la mala suerte les ha privado de sentenciar el encuentro con un par de goles que, a la postre, podrían resultar definitivos.