Ucrania se convirtió en el siguiente destino del germano. Con el Shakhtar Donetsk sólo aguantó 29 partidos. No pudo ganar el título liguero frente al Dynamo de Kiev y se marchó en busca del calor de Valencia. Por fin, un "primera" apostaba por él.
El Levante, que volvía con los grandes 40 años después, apostaba por el alemán como entrenador en esta nueva etapa. Pero una vez más, los resultados (sólo 9 victorias en 34 partidos) y las malas relaciones con los jugadores marcaron su paso.
El mundo del fútbol sólo habla de ellos: