Aunque el duelo se disputó a un ritmo intenso por momentos en el primer tiempo, casi toda la lucha se desarrolló en el medio campo y hubo poca llegada, aunque el Steaua, con la calidad de sus extremos (Nicolita y Bastina), fue más incisivo.
En el Betis, que abusó de los lanzamientos arriba y tuvo muchos problemas para crear, sus mejores acciones pasaron por las botas de Joaquín, aunque el gaditano no desbordó pegado a la banda, ya que prefirió irse al centro. Algo no funcionaba en el equipo de Serra Ferrer.