La suerte tampoco acompañó al Betis, porque aunque el equipo de Serra Ferrer recurrió a la casta tras el 0-1, en dos ocasiones consecutivas el mal fario se alió con Dani. En la primera, su disparo a gol lo salvó de forma milagrosa un defensa, y tras el saque de córner, su trallazo se estrelló en el travesaño.
Cuatro minutos después de ese palo, en una contra llegó el segundo que hundió definitivamente a los béticos, aunque aún sería peor tras el tercero. Con la pólvora mojada arriba, errores en defensa y la portería, y acciones infantiles como la de Joaquín, el Betis no podía soñar con seguir en la UEFA. Ahora sólo le queda escapar el descenso en la Liga, pero el equipo está muy tocado y el domingo le espera el Madrid en el Bernabéu.