Si el Real Madrid cambia de camiseta, su máximo rival, el Barcelona, no va a ser menos. El vigente campeón de Liga y de la Copa de Europa vestirá esta temporada un novedoso diseño en el que las tradicionales rayas dan paso a un dibujo arlequinado... azulgrana, claro está.
El pantalón, por su parte, se olvida del experimento del año pasado, cuando era grana, y recupera el azul de toda la vida. Finalmente, para los partidos de fuera de casa, el naranja vuelve a ser el color elegido. Con él se ganó la Copa de Europa de Wembley y esperan que vuelva a ser talismán en una temporada de reválida.