El campeón alemán, el Bayern de Munich, ha decidido no cambiar su primera camiseta, roja y blanca siguiendo los patrones tradicionales, y ha apostado por modificar la segunda equipación.
Blanca total, el juego de rayas desiguales en rojo y negro le da un dinamismo que seguro que termina encandilando a la afición. El resto del trabajo deberán hacerlo Makaay o Podolski, que, por si fuera poco, también tendrán que cubrir el hueco dejado por Michael Ballack, fichado por el Chelsea.