Es uno de los clubes más poderosos del mundo, y su camiseta debe estar a la altura. Después de un sinfín de años con la misma marca deportiva, el Chelsea de Abramovich ha decidido cambiar de aires, eso sí, respetando el azul que les hiciera famosos en toda Europa.
A diferencia de los anteriores ejemplos, el modelo no incorpora grandes novedades. Se respeta el color identificativo del club londinense y su escudo. El Chelsea seguirá siendo el Chelsea, pero estará en las manos de otra marca deportiva.